viernes, 21 de diciembre de 2012

...


La vida, ¿cómo podemos verla?
Hay quien puede sentirla como un preciado e invaluable don, como también hay quien percibe la vida como una pesada y nefasta carga que jamás fue solicitada.
Podemos pensar "Dios nos creo a su imagen y semejanza" y por ello asumir que es un regalo, algo que debe hacernos felices...
¿Felices?, que palabra más inquietante. ¿Qué es la felicidad, sino sólo aquel cosquilleo que creemos sentir en momentos agradables? Momentos que no constituyen, en absoluto, la vida entera.
Pero también podemos pensar en cómo a medida que vivimos, nuestro rostro y cuerpo terrenal va llenándose de surcos mientras más cerca estamos de la muerte. Mientras más nos acercamos a nuestro fin, nuestro cuerpo va adquiriendo día a día más semejanza con una fruta seca y podrida.
Y escucho decir: "Dios creó al hombre del barro", basta con salir un día de lluvia al jardín y ver como el agua, mientras cae, va haciendo surcos en el barro.
¿Y de qué están hechas las lagrimas sino de agua caída?

No hay comentarios:

Publicar un comentario